En este sector la galería es el producto, y es también lo que hunde la mayoría de las webs. Esto es lo que hay que hacer, explicado para que puedas exigirlo aunque no lo montemos nosotros.
Una foto recién salida del móvil ocupa entre tres y ocho megas. Si la web carga treinta de golpe en su tamaño original, está pidiendo más de cien megas antes de que se vea nada. En un ordenador con fibra casi no se nota; en un móvil con cobertura regular —que es por donde te va a mirar la mayoría— son diez segundos largos mirando una pantalla en blanco. Y la gente no espera diez segundos.
Es lo que más pesa y lo que más se ignora. Si una miniatura se ve a 400 píxeles de ancho, no tiene sentido enviar una imagen de 4.000. Una web bien montada genera varias versiones de cada foto y le manda a cada dispositivo la que le corresponde. Solo esto suele recortar el peso en un 80%.
Los formatos de imagen actuales pesan bastante menos que el JPEG de toda la vida con la misma calidad aparente. Es un cambio que no se ve y que se nota mucho.
La carga diferida hace que las fotos se pidan a medida que bajas, no todas al abrir. Con una galería grande, la diferencia es abismal. Con una excepción importante: la primera imagen, la que se ve sin bajar, debe cargarse de inmediato y con prioridad, porque es la que mide Google para juzgar si tu web es rápida.
Si el navegador no sabe cuánto va a ocupar una imagen, el contenido salta cuando llega. Eso es muy molesto y además penaliza. Se arregla indicando las dimensiones de cada imagen.
Doscientas fotos en una sola página larga es mala idea aunque se cargue diferida. Divídela en bloques o en páginas de veinte o treinta.
Existen herramientas gratuitas de medición de velocidad donde metes la dirección de tu web y te dan una nota y una lista de problemas. Dos avisos para que no te engañen:
Si quien te lleva la web te enseña la nota de la portada en ordenador, te está enseñando el examen fácil.
Comprimir tanto que las fotos se vean mal. En este sector la calidad de imagen es el producto: más vale una web un poco más lenta con fotos impecables que una instantánea con fotos pixeladas. El objetivo no es la nota perfecta, es que cargue rápido y se vea bien. Se puede tener las dos cosas; lo que no se puede es sacrificar la segunda por la primera.
No hay número mágico: bien montada, una galería de doscientas va rápida. Mal montada, con veinte ya va lenta. El problema no es la cantidad, es cómo se sirven.
El vídeo pesa muchísimo más. Nunca se aloja en la propia web: se sube a un servicio de vídeo y se incrusta, o hunde el servidor.
Si necesitas que lo hagamos nosotros, o solo que te orientemos, escríbenos. Orientar no lo cobramos.
Escríbenos WhatsApp +34 621 055 175